Abrí la puerta del internado, en frente mia se encontraba un largo pasillo con un monton de puertas, al parecer eran las diferentes aulas de estudio, al final del pasillo unas escaleras muy espaciosas te dirigian hacia las habitaciones, en su lado derecho se encontraba el comedor, en el izquierdo se encontraban las duchas de los hombres y al lado las de las mujeres, si girabas la cabeza un poco mas unas escaleras mas estrechas en forma de caracol te dirigian al despacho del director. Subí las escaleras mas espaciosas y me dirigí hacia la habitacion numero 56, como me habia dicho el director, abrí con la llave y de repente, un chaval me cogio del cuello y me empotró contra la pared, cerrando la puerta.
- Sabia que vendrias hijo de puta.... ¡ lo sabia !, jodete que te e pillado antes de que... ¿ olle, quien eres tu ? - me dijo un chaval, era alto, fuerte y rubio, tenia una nariz muy grande y me miraba con cara desafiante..
- ¡ pero que cojones... ! ¡ de que hablas, quien eres tu diria yo, el puñetero director me a mandado a esta habitacion que parece ser que es mi nueva casa y tu, quien coño seas me recibes tan amistosamente, yo flipo, esto es para locos ! - dije apartando a ese cabronazo y pasando a mi supuesta habitacion, lo que encontre no me parecio normal, 2 tias medio en pelotas se estaban cambiando en mi habitacion, vale, creo que me confundo, ese hijo de puta me a engañado, mientras me cagaba en el chaval, las chicas se me hacercaban con caras de pocos amigos.
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